La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes generó tensiones al interior de Palacio Nacional. Lo que se perfilaba como un anuncio de éxito en materia de seguridad derivó en cuestionamientos dentro del propio oficialismo sobre la estrategia de comunicación adoptada tras el operativo.
En distintos despachos circula la versión de que el gabinete de seguridad debería exhibir una fotografía del cuerpo del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación para evitar especulaciones. Según esas posturas, la ausencia de imágenes podría alimentar dudas sobre lo ocurrido.
No obstante, la Secretaría de la Defensa Nacional, que encabezó el despliegue, habría optado por mantener en reserva cualquier material relacionado con el cuerpo. Tampoco se difundieron imágenes del enfrentamiento que pudieran contrarrestar las escenas de bloqueos y violencia registradas el domingo por la tarde en distintos puntos del país.
El lunes se realizaron recorridos en la vivienda donde presuntamente residía el capo, pero no se mostró evidencia gráfica de un intercambio armado. De manera paralela, dentro del oficialismo se mencionó un ambiente distante entre el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, y el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, durante el mensaje oficial.
Trevilla, quien presentó el parte del operativo, ofreció un relato que destacó la localización del objetivo a partir de información vinculada a su entorno personal. Sin embargo, persisten interrogantes sobre diversos aspectos del despliegue, entre ellos la muerte de 25 elementos de la Guardia Nacional y las circunstancias en que el líder criminal logró desplazarse hacia una zona boscosa antes de ser abatido, pese a encontrarse inicialmente en un fraccionamiento.
También se ha señalado la incógnita sobre si autoridades municipales de Tapalpa tenían conocimiento de la presencia de uno de los objetivos prioritarios en la zona.
En el plano político, sectores identificados con el ala más cercana al expresidente Andrés Manuel López Obrador consideran que el manejo del operativo podría impactar en la narrativa del gobierno federal. En ese contexto, la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, modificó un mensaje en redes sociales en el que inicialmente felicitaba tanto al gabinete de seguridad como a la presidenta Claudia Sheinbaum, para después limitar el reconocimiento a las fuerzas armadas.



















