El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar en el centro del debate internacional el papel de la Organización del Tratado del Atlántico Norte al sugerir que podría invocarse el Artículo 5 del tratado para que fuerzas aliadas participen en la protección de la frontera sur estadounidense.
La declaración fue realizada a través de una publicación en la red Truth Social, donde el mandatario planteó que la alianza militar debió ser “puesta a prueba” para que sus ejércitos asumieran tareas de contención frente a la migración irregular que ingresa a territorio norteamericano desde el sur.
Trump señaló que, bajo ese escenario, los agentes de la Patrulla Fronteriza podrían ser liberados de esa función específica y reasignados a otras labores de seguridad interna.
El mandatario expresó textualmente que quizá debió invocarse el Artículo 5 para obligar a la OTAN a intervenir en la protección de la frontera sur ante lo que calificó como “invasiones de inmigrantes irregulares”. La declaración se dio en un contexto de endurecimiento del discurso migratorio y de presión política interna en Estados Unidos.
La referencia al Artículo 5 del tratado no es menor. Dicho apartado es considerado el eje central del sistema de defensa colectiva de la OTAN, al establecer que un ataque armado contra uno de sus miembros en Europa o América del Norte será considerado como un ataque contra todos.
Durante el inicio de la guerra en Ucrania, en 2022, autoridades del Departamento de Defensa estadounidense subrayaron que el compromiso de la alianza era proteger “cada centímetro del territorio de la OTAN”, en alusión directa a este principio de defensa mutua.
El texto del Artículo 5 señala que, ante un ataque armado, cada país miembro podrá adoptar las medidas que considere necesarias, incluida la utilización de la fuerza armada, para restablecer y mantener la seguridad en la región del Atlántico Norte, en concordancia con el derecho de legítima defensa reconocido por la Carta de las Naciones Unidas.
Hasta el momento, la OTAN no ha emitido una postura oficial sobre las declaraciones de Trump, las cuales han generado reacciones y cuestionamientos sobre el alcance real del tratado y su posible uso en escenarios ajenos a conflictos armados entre Estados.



















