DAVOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro del debate internacional al exigir el inicio de negociaciones inmediatas para que su país adquiera ese territorio autónomo que forma parte del Reino de Dinamarca. El planteamiento fue hecho ante líderes políticos y económicos reunidos en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza.
Durante su intervención, Trump sostuvo que únicamente Estados Unidos cuenta con la capacidad suficiente para garantizar la seguridad de Groenlandia y para desarrollar su potencial estratégico en el Ártico. Afirmó que ni Dinamarca ni el resto de los aliados occidentales están en condiciones de asumir esa responsabilidad.
El mandatario aseguró que su propuesta no contempla el uso de la fuerza, aunque subrayó que la adquisición de Groenlandia es necesaria para la defensa regional y para los intereses de seguridad de su país. En ese contexto, insistió en que la propiedad del territorio sería clave para garantizar su protección.
Trump reconoció que, en términos militares, Estados Unidos podría imponer su voluntad, pero reiteró que no es su intención recurrir a ese escenario. Señaló que su mensaje busca dejar en claro que la vía que propone es la negociación directa y sin presiones armadas.
En su discurso, advirtió que tanto Dinamarca como los habitantes de Groenlandia pueden aceptar o rechazar la propuesta, pero dejó entrever que una negativa tendría consecuencias políticas en la relación bilateral. Calificó la anexión de la isla como una petición menor en comparación con el papel que, dijo, ha desempeñado Estados Unidos dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) durante décadas.
El presidente estadunidense reiteró sus críticas al funcionamiento de la alianza militar, al asegurar que su país ha asumido la mayor parte de los costos financieros y de defensa, mientras que otros socios no han cumplido con sus compromisos. En ese marco, justificó su interés en Groenlandia como una necesidad estratégica.
Trump también apeló a antecedentes históricos, al recordar que durante la Segunda Guerra Mundial, tras la ocupación de Dinamarca por la Alemania nazi, Estados Unidos amplió su presencia militar en Groenlandia para protegerla y establecer bases a lo largo de su costa.
Además del tema de Groenlandia, el mandatario aprovechó su participación en Davos para cuestionar el rumbo de Europa. Afirmó que el continente no avanza en la dirección correcta y advirtió que su estabilidad está ligada al desempeño de Estados Unidos.
En su mensaje, criticó el aumento del gasto público, las políticas migratorias que calificó como descontroladas, el impulso a las energías renovables y el bajo gasto en defensa de varios países miembros de la OTAN. Pese a ello, dijo mantener un aprecio por Europa y expresó su deseo de que el bloque corrija su rumbo.
Trump concluyó que la fortaleza de la alianza transatlántica depende de decisiones firmes, aunque reiteró que no tiene intención de recurrir al uso de la fuerza para imponer sus planteamientos



















