CARACAS.- Venezuela liberó a varios ciudadanos estadounidenses que se encontraban detenidos en prisiones del país, confirmó el gobierno de Estados Unidos este martes 13 de enero, tras un contexto de tensiones y cambios políticos en Caracas.
El Departamento de Estado señaló que “se da la bienvenida a la liberación de estadounidenses detenidos en Venezuela” y la consideró un “paso importante en la dirección correcta” por parte de las autoridades interinas venezolanas. Sin embargo, no se precisó el número total de personas excarceladas.
Una fuente familiarizada con la situación, que habló de manera anónima, indicó que cuatro estadounidenses fueron liberados en conjunto este martes 13 de enero y uno fue excarcelado discretamente un día antes, el lunes 12.
Estas liberaciones se producen después de que fuerzas estadounidenses capturaran al exlíder venezolano Nicolás Maduro en una operación militar a inicios de mes, lo que ha cambiado el panorama político del país sudamericano. Las autoridades de Venezuela, a través del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, habían adelantado que un “número significativo” de presos venezolanos y extranjeros serían liberados como un gesto para “buscar la paz” tras la operación militar que depuso a Maduro.
Organizaciones de derechos humanos, como Foro Penal, han reportado la liberación de decenas de personas consideradas presos políticos, aunque mantienen críticas sobre la falta de mayor transparencia en torno a quiénes han salido de prisión y bajo qué condiciones. Hasta la noche del martes 13 de enero, Foro Penal confirmó la liberación de 56 personas que, según afirma, estaban detenidas por motivos políticos.
El gobierno venezolano, por su parte, aseguró que más de 400 presos habían sido liberados, aunque no proporcionó evidencia detallada ni identificación de los liberados. Esta ronda de excarcelaciones se suma a otras acciones anteriores en las que Venezuela liberó ciudadanos estadounidenses, como en julio de 2025, cuando entregó a 10 detenidos a cambio de que viajeros deportados por Estados Unidos regresaran a El Salvador.



















