La caída de la candidata progresista en Honduras fue contundente y generó inquietud en Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum recibió días antes de la elección a su homóloga hondureña, Xiomara Castro, con todos los honores, como gesto de apoyo a su partido Libertad y Refundación.
Xiomara llegó a ese encuentro confiada en un triunfo amplio de su aspirante y ex ministra de Defensa, Rixi Moncada, que confirmara el rumbo iniciado en 2021. Pero el escenario se volteó: Moncada terminó en un lejano tercer lugar, muy atrás de los dos contendientes de derecha.
Un actor relevante del partido de Xiomara reconoció a LPO que “el impacto del respaldo de Trump fue devastador, juntos los dos candidatos de derecha alcanzaron ochenta puntos. Estamos ante un viraje de época con un liderazgo de Trump que es enorme”.
En esa misma línea, este dirigente admitió que en el gobierno hondureño esperaban ganar por ocho o nueve puntos. “Pasó igual que en Ecuador. Es la soberbia de la izquierda”, señaló.
Con este panorama, entre quienes operan políticamente para la izquierda regional crece la preocupación por las próximas elecciones en Brasil el año entrante y Argentina en 2027, intentando frenar el avance de una derecha impulsada desde la Casa Blanca. “No hay margen para equivocarse”, expresan.
El apoyo de Trump fue devastador. Ochenta puntos entre los dos candidatos de derecha. Estamos ante un cambio de época con un liderazgo de Trump que es enorme
Lo que inquieta en Morena es la eficacia con la que Trump está interviniendo para influir en resultados electorales, como sucedió en Argentina, Ecuador y ahora Honduras, con la vista puesta en las elecciones regionales de 2027.
“Imagínate a Trump pidiendo el voto para el candidato opositor en Tamaulipas”, comentó un operador político del partido guinda.
En la administración federal no consideran la elección hondureña como un revés propio, ni que Claudia haya pagado un costo político por recibir a Xiomara una semana antes de los comicios. Honduras representa una alianza de segundo nivel para México, y aclaran que Morena seguirá respaldando públicamente a aspirantes de izquierda en otros países, algo distinto a las relaciones prioritarias con Estados Unidos, Canadá y España.
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Bajo esa lógica, Sheinbaum también recibió al candidato del gobierno de Gustavo Petro en Colombia, el senador Iván Cepeda, y anteriormente a la correísta Luisa González, quien perdió frente a Daniel Noboa en Ecuador.
Lo que sí monitorea Sheinbaum con atención es la actitud del electorado joven ante el desgaste global del progresismo y la narrativa que sostiene que la izquierda no sabe administrar la economía. De ese señalamiento, aseguran, solo se salvan México con la 4T y Brasil con Lula.



















