CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este lunes modificar la estrategia de seguridad de su gobierno, pese a la crisis de violencia registrada en Michoacán tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el pasado sábado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal aseguró que los hechos de violencia en la entidad son consecuencia de las “estrategias fallidas” aplicadas en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y reiteró que su administración mantendrá una política basada en inteligencia, justicia y no en la guerra contra el crimen.
“Hay quien pide militarización, hay quien pide una guerra contra el narco. Eso no funciona, eso fue lo que llevó a Michoacán a esta situación de violencia. La guerra la declararon ahí, y fueron seis años de fracaso”, subrayó.
Sheinbaum recordó que durante el gobierno de Calderón se lanzó la estrategia de combate frontal al narcotráfico desde Michoacán, mientras que Peña Nieto, dijo, optó por armar autodefensas que terminaron “fortaleciendo a los grupos delincuenciales”.
Al ser cuestionada sobre si aceptaría apoyo militar de Estados Unidos, la presidenta fue tajante: “México es un país libre y soberano. Aceptamos información e inteligencia, pero la intervención no”.
En cuanto al homicidio de Manzo, Sheinbaum indicó que su gobierno reforzará la presencia institucional en la región: “No dejaremos solo a Uruapan ni a Michoacán. La presencia del Estado será con inteligencia y justicia, no con autoritarismo ni ejecuciones extrajudiciales”, afirmó.
Asimismo, criticó a los sectores que han usado políticamente la tragedia: “En ningún momento escuché una condolencia a la familia. Eso sí, como buitres, aprovecharon la situación”, dijo.
Tras el asesinato del edil, la presidenta encabezó el domingo una reunión urgente del gabinete de seguridad, donde se informó que el presunto asesino fue abatido tras disparar en siete ocasiones contra la víctima, a pesar de que ésta contaba con escoltas municipales y de la Guardia Nacional.
Este lunes, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó que el agresor aún no ha sido identificado y que hasta el momento no existen indicios que vinculen al crimen organizado con los responsables de la seguridad del alcalde asesinado.



















