La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) informó que las propuestas presentadas por el gobierno federal en materia de contratación docente y mejoras al sistema de pensiones no atienden sus principales exigencias, por lo que decidió mantener el paro nacional y continuar con las movilizaciones.
En el cuarto día de protestas, integrantes del magisterio disidente permitieron el libre tránsito en diversas casetas de cobro, entre ellas Tlalpan, sobre la autopista México-Cuernavaca; San Marcos, en la México-Puebla, y Ecatepec-Naucalpan. Hasta el momento no se han reportado incidentes violentos.
Antes de ingresar a una nueva mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación, la secretaria general de la Sección 22 de Oaxaca, Yenny Pérez Martínez, sostuvo que las respuestas entregadas por la administración federal resultan insuficientes para resolver las demandas centrales del movimiento.
Aunque reconoció que la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) forma parte de las peticiones magisteriales, afirmó que la prioridad nacional de la CNTE sigue siendo la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la construcción de un esquema de jubilación que garantice condiciones dignas para los trabajadores del Estado.
La dirigente insistió en que el magisterio busca una respuesta directa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y consideró que mientras no exista un encuentro con la mandataria, las protestas continuarán.
Durante la jornada también rechazó las críticas por las afectaciones derivadas del paro. Según la CNTE, la responsabilidad del conflicto recae en el gobierno federal por no haber dado respuesta a sus planteamientos durante los últimos años, pese a la realización previa de movilizaciones escalonadas.
Por su parte, el dirigente de la Sección 9 de la Ciudad de México, Pedro Hernández, aseguró que las acciones del movimiento son pacíficas y acusó a las autoridades de recurrir a actos de represión durante las manifestaciones recientes.
La CNTE mantiene como eje de su movimiento la abrogación de la reforma al ISSSTE de 2007, al considerar que el actual sistema afecta las condiciones de retiro de miles de trabajadores del sector público.



















