CUERNAVACA, MOR.- Tras varios años de graves agresiones y vejaciones, Paula -identificada en redes sociales como Pau Fa Mel- decidió abandonar y ahora denunciar a su ex esposo José Francisco Rabadán Torres, cuya conducta violenta està registrada en video, pero ahora goza de la protección de la justicia.
Paula y José Francisco Rabadán formaron una pareja durante algunos años, y tuvieron cuatro hijos, quien también ha sido víctimas y testigos de los golpes y la violencia física que ha sufrido su madre, ante sus propios ojos.
Durante algún tiempo, y para enfrentar el «descrédito» contra ella, generado por José Francisco que se presenta «como un santo» – relata Paula en sus redes sociales- decidió colocar cámaras de vigilancia para registrar todas las agresiones, y esos videos hoy circulan profusamente en las redes de Morelos.
En los videos se muestran las golpizas, los insultos y también las agresiones que sufrieron sus hijos por parte de José Francisco. Todo está en video.
Después de algún tiempo de denunciar publica y ante el Ministerio Público, Paula recibió la noticia este uno de julio, de que una juez de distrito decidió proteger a José Francisco y por el momento, no puede ser detenido por ningún autoridades.
De acuerdo con la resolución contenida en el amparo indirecto 933/2026, la Juez Séptima de Distrito, Tania Gomez Ibarra acordó la protección a favor de Rabadán Torres para que no sea vulnerable ante una probable orden de detención, de aprehensión, de búsqueda, de localización y/o presentación».
El acuerdo señala como autoridades que podrían llevar a cabo cualquiera de esas tareas, a la Fiscalía General del Estado (FGE), la Agencia de Investigación Criminal (AIC), a jueces especializados de control, Fiscalía General de la República (FGR), Secretaría de Marina (Semar), Guardia Nacional (GN), jueces de distrito, entre otras autoridades.
Mientras la audiencia incidental de este juicio de amparo fue fijada para el próximo 9 de junio, para este viernes se espera una movilización de apoyo a Paula para evitar que su caso quede sin castigo.



















