El gabinete de seguridad federal, encabezado por el secretario Omar García Harfuch, informó que dos agentes estadounidenses involucrados en un accidente automovilístico en Chihuahua no contaban con autorización para realizar actividades operativas en México.
De acuerdo con el comunicado oficial, uno de los agentes ingresó al país como visitante y el otro con pasaporte diplomático, condiciones que no les permitían participar en tareas de seguridad. Las autoridades señalaron que ninguno tenía acreditación formal para intervenir en operativos dentro del territorio nacional.
El gobierno federal también indicó que ni las instituciones de seguridad ni la Secretaría de Relaciones Exteriores tenían conocimiento previo sobre la participación de agentes extranjeros en acciones operativas en la entidad, por lo que se iniciaron revisiones en coordinación con autoridades locales y la embajada de Estados Unidos.
El caso incrementó la presión política sobre la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ante señalamientos por la presunta participación de agentes extranjeros sin respaldo legal en un operativo donde murieron dos elementos mexicanos y dos estadounidenses.
Se prevé que la mandataria estatal comparezca ante el Senado para explicar lo ocurrido, junto con el fiscal local César Jáuregui. La comparecencia ha generado controversia, ya que sectores de oposición cuestionan la facultad de la Cámara alta para requerir explicaciones a autoridades estatales.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum acusó que la actuación del gobierno estatal violó la ley, en medio de un debate sobre los límites de la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos.



















