El sobrepeso y la obesidad en niñas y niños representan un problema de salud con consecuencias a corto y largo plazo, al incrementar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, padecimientos cardiovasculares y otras complicaciones asociadas, advirtió el Hospital de la Niñez Morelense (HNM).
La Secretaría de Salud y la Coordinación Estatal de IMSS Bienestar Morelos señalaron que este padecimiento se ha visto favorecido por diversos factores, entre ellos el consumo frecuente de alimentos procesados con alto contenido de grasas no saludables, el abuso de bebidas azucaradas y la limitada actividad física.
Sian Fernández Arriaga, endocrinóloga pediatra del HNM, explicó que uno de los principales riesgos para las y los infantes con obesidad es la resistencia a la insulina, condición que con el tiempo puede derivar en diabetes tipo 2. A ello se suman posibles afectaciones en el desarrollo físico, ya que el exceso de peso puede provocar lesiones en rodillas y espalda, así como enfermedades hepáticas por acumulación de grasa en el hígado.
La especialista indicó que la prevención comienza en el entorno familiar, a través de una alimentación equilibrada que priorice comidas con mayor aporte nutricional y reduzca el consumo de grasas saturadas y sodio, además de evitar refrescos y otras bebidas con alto contenido de azúcar.
Añadió que, si bien el sobrepeso y la obesidad están estrechamente relacionados con un consumo calórico elevado, también es necesario revisar el comportamiento hormonal de las y los menores, a fin de descartar alteraciones que puedan estar influyendo en el aumento de peso.
Fernández Arriaga subrayó que el tratamiento de la obesidad infantil requiere una atención integral y coordinada, que incluya la evaluación de un endocrinólogo pediatra para detectar posibles desajustes hormonales, el acompañamiento de un nutriólogo para establecer un plan alimenticio adecuado y la intervención de un psicólogo que ayude a identificar posibles afectaciones emocionales



















