CUERNAVACA, MOR.- El ex gobernador sustituto de Morelos y secretario de gobierno durante la administración de Cuauhtémoc Blanco, Samuel Sotelo Salgado,rechazó vínculo alguno con César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias «El Botox», una de las cabezas del grupo criminal, «Blancos de Troya», detenido en Michoacán por sus vínculo en el homicidio del líder limonero, Bernardo Bravo.
Luego de la detención de Arellano en Michoacan la semana pasada, en Morelos se conoció que «El Botox» ya había sido detenido pero en Cuernavaca en 2018, al interior de una casa en la colonia Maravillas, propiedad del abogado mencionado, desde donde fue levado ante las autoridades de Michoacan, donde finalmente fue liberado por un juez.
Al respecto, el también magistrado en retiro del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), reconoció que en 2018 era propietario de la propiedad en donde fue detenido «El Botox» en Cuernavaca, cuando este se le relacionaba con el grupo delictivo «Los Vigras», tambien de asentamiento en el estado de Michoacan.
En una carta difundida donde acusó un «linchamiento mediático», Sotelo Salgado afirmó que aunque rentó dicha propiedad ubicada en la colonia Maravillas de Cuernavaca, nunca supo quiénes eran los inquilinos debido a que los trámites y firmas se realizaron a través de una inmobiliaria.
Afirmó que es falso que conociera al «Botox» y menos a los tres sujetos más que fueron detenidas junto con él.
Samuel Sotelo Salgado reconoció en dicha carta que en el momento de la detención de El Botox no solo era dueño de la propiedad, sino que aceptó que se rentara a unas personas que le acercó la empresa Inmobiliaria, pero que nunca tuvo un trato directo con «El Botox» porque todo fue a través de una empresa inmobiliaria.
Tambien en la misma carta afirma que tampoco conoció que en la casa de su propiedad fue detenido el presunto criminal, lo cual le valió severos cuestionamientos pues resulta inverosímil que al ser pete de la élite gobernante del municipio, y dueño de la propiedad no se enterara de lo que pasaba en la misma.



















