*Un árbol, Reyes Magos y un Nacimiento monumentales hecho de arte popular, se instalan en el zócalo de Cuernavaca.
CUERNAVACA, MOR.- Lejos de la escarcha, las esferas brillantes y los símbolos importados, la Navidad en Morelos apostó este año por una celebración con identidad propia.
El árbol monumental instalado en la plaza Emiliano Zapata, en el centro de la ciudad, no está decorado con renos ni trineos, sino con gabanes, cuexcomates, máscaras de chinelo, jaulas tradicionales y muñecas de trapo: piezas que hablan del territorio, de la memoria y del trabajo artesanal del estado.

Con una altura de 12 metros, el pino navideño, la representación de los Tres Reyes Magos y el Nacimiento Gigantes, fue construido por artesanos y cartoneras y cartoneros del estado de Morelos como parte de las acciones impulsadas por la Secretaría de Cultura en el marco del Festival de Nochebuena.

De acuerdo con Lucero Arce, directora técnica de la dependencia, el objetivo central es recuperar y visibilizar las tradiciones mexicanas y locales que han sido eje en la construcción de la identidad de las y los morelenses.

El árbol integra expresiones de arte popular provenientes de distintas regiones del estado: textiles de Hueyapan elaborados con tintes naturales; cuexcomates de Jantetelco; jaulas tradicionales de comunidades indígenas de Cuautla; piezas de barro de Tlayacapan, Coatetelco y Temixco; comales, bules y cartonería, además de máscaras tradicionales de Zacualpan de Amilpas. Cada elemento, explicó Arfe, dialoga con la cosmovisión local y refleja la relación profunda entre naturaleza y cultura.
La funcionaria subrayó que esta propuesta fue resultado de una propuesta impulsada por la secretaria de Cultura, Monserrat Orellana Colmenares, y la gobernadora Margarita González Saravia, quienes comparten —dijo— un aprecio por las tradiciones comunitarias y el arte popular del estado. “Frente a la influencia creciente de modelos culturales extranjeros, la apuesta fue reivindicar las aportaciones de las y los maestros artesanos como parte viva de la identidad morelense”.

Además de su valor simbólico y cultural, Arce recordó que el arte popular forma parte esencial de las economías creativas del país, por lo que esta iniciativa también busca promover el trabajo artesanal y generar conciencia sobre la importancia de no regatear, como una forma básica de respeto al tiempo, la técnica y la historia que hay detrás de cada pieza.

La celebración navideña no se limita al árbol. En la Plaza de Armas también se instalaron piezas monumentales de cartonería que representan a los Reyes Magos y el Nacimiento, y se puso en marcha un programa de posadas comunitarias en municipios como Tlanepantla, Ayala, Cuernavaca, Yautepec y diversas colonias, con la intención de recuperar el sentido colectivo de estas festividades.
“Es una invitación a maravillarnos con lo que somos, a reconocernos en nuestras tradiciones y a fortalecer los vínculos comunitarios”, resumió la directora técnica. En Morelos, esta Navidad no solo se ilumina: se reconoce.




















