CIUDAD DE MEXICO.- La riña a golpes entre el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, y el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, ocurrida en la tribuna de la Comisión Permanente, escaló de los empujones y acusaciones al terreno de las denuncias y los señalamientos cruzados. Ambos protagonistas ofrecen versiones distintas sobre lo ocurrido al término de la sesión en la que se entonó el Himno Nacional.
Como parte de la confrontación, Noroña sostiene que la agresión fue planeada y “sin precedentes en la historia legislativa”, mientras que Moreno asegura que fue el morenista quien lo empujó primero y que él sólo respondió con “carácter” frente a lo que calificó como un intento de imponer silencio desde la Mesa Directiva.
La versión de Noroña
El senador adelantó que presentará denuncias contra Alejandro Moreno, Rubén Moreira, Carlos Gutiérrez Mancilla y Alonso Erubiel Lorenzo, al considerar que cometieron ilícitos de lesiones y daño a propiedad ajena. Aseguró que el ataque fue premeditado, con provocaciones durante toda la sesión para darle oportunidad al priista de agredirlo. Incluso acusó amenazas de muerte y relató que uno de sus colaboradores fue golpeado y despojado de equipo mientras registraba los hechos.
“Yo creo que cometieron presuntos ilícitos que están documentados, de lesiones y de daño a propiedad ajena (…) me jalonearon, me dieron golpes en los brazos, me amenazaron con matarme. No fue un incidente al calor de un debate, fue premeditado”, sostuvo Noroña, quien agregó que los asuntos políticos deben resolverse con debate y no con violencia.
La respuesta de Moreno
En redes sociales, el dirigente priista rechazó la acusación y afirmó que la primera agresión vino de Noroña al empujarlo durante la ceremonia. Lo llamó cobarde y aseguró que la negativa de darle la palabra en tribuna fue parte de una estrategia de Morena para imponer control.
“Yo siempre voy a responder de frente, con carácter y sin miedo, para defender a México y darle el rumbo que merece”, escribió el priista, quien insistió en que la Mesa Directiva violentó el derecho de los legisladores de oposición a expresarse en la sesión.



















