CIUDAD DE MEXICO.- La última sesión de la Comisión Permanente terminó en escándalo cuando el morenista Gerardo Fernández Noroña y el priista Alejandro Moreno “Alito” se liaron a golpes en la tribuna, tras entonar el Himno Nacional.
El conflicto estalló luego de que el PRI exigiera la palabra durante toda la sesión, lo que no concedió el presidente de la Mesa Directiva, Fernández Noroña. Al concluir con el canto del Himno, Moreno subió a tribuna y discutió con el senador de Morena, quien lo empujó, desatando la pelea.
Los insultos y acusaciones cruzadas venían desde horas antes. La sesión estuvo marcada por el choque de posiciones luego de que la panista Lilly Téllez defendiera la cooperación con Estados Unidos para combatir al crimen organizado, lo que generó reclamos de Morena y aliados que la llamaron “traidora”.
Téllez replicó: “Si levantar la voz ante los malhechores es traición, entonces borren la imagen de Belisario Domínguez de este Senado”. También arremetió contra Noroña y otros legisladores guindas a quienes acusó de “narcosatánicos” y de “legitimar al régimen criminal de Venezuela”.
Entre gritos de “traidor” desde el bloque opositor, Noroña respondió que la Comisión Permanente rechaza cualquier intervención militar extranjera en México. “Somos un país libre e independiente”, dijo, aunque fue interrumpido por Rubén Moreira y legisladores del PRI y PAN, lo que encendió aún más los ánimos.
El choque físico entre Noroña y Alito terminó de exhibir la crispación política. Ambos tuvieron que ser separados en plena tribuna.
Las reacciones no tardaron. El dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, calificó el pleito de “vergonzoso” y ejemplo de la polarización: “La clase política no puede permitirse la violencia física como vía para procesar sus conflictos”. Su correligionario, el diputado Juan Zavala, lo llamó “una auténtica vergüenza”.
Por su parte, la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, condenó las agresiones contra Noroña y afirmó que el episodio “muestra de cuerpo entero al PRIAN”. Agregó que, mientras “lo peor de la política se hunde en rencor y violencia, en Morena seguimos avanzando en la transformación del país”.
La sesión cerró con acusaciones mutuas, frases sarcásticas y una imagen inédita: dos de los rostros más visibles de la política mexicana llevados a los golpes en el recinto legislativo.



















