El PRI en el Senado atraviesa una de sus peores crisis en décadas tras la renuncia del poblano Néstor Camarillo Medina, hasta este lunes dirigente estatal del tricolor en Puebla, lo que provocó la pérdida de la vicepresidencia de la Mesa Directiva y la salida del Revolucionario Institucional de ese órgano legislativo por primera vez en 96 años.
Al término de la plenaria del Partido Verde Ecologista de México, el senador de Morena Gerardo Fernández Noroña afirmó que, tras la salida de Camarillo, al PRI únicamente le corresponde una secretaría. “Pierde absolutamente el lugar de la vicepresidencia de la Mesa Directiva. La pluralidad del pleno debe expresarse en la Mesa Directiva y también la proporcionalidad”, declaró.
Acto seguido, lanzó una ironía contra el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”: “Hay que felicitarlo ampliamente, su trabajo de demolición del PRI es exitosísimo”.
La respuesta de Moreno no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, acusó a Noroña de ser “vil, sucio y morenarco”, asegurando que es “una vergüenza para México a nivel mundial” y remató con que “Noroña no sólo apesta físicamente, también políticamente”.
Con la salida de Camarillo, la bancada priista quedó reducida a 13 senadores, lo que la ubica como cuarta fuerza en la Cámara Alta, detrás de Morena, PAN y ahora el Partido Verde, que se mantiene con 14 escaños. Esto le permitirá al Verde ocupar una de las vicepresidencias de la Mesa Directiva, en manos del yucateco Jorge Carlos Ramírez Marín.
El dirigente verde Manuel Velasco aclaró que la creación de una cuarta vicepresidencia fue producto de un acuerdo válido solo por un año, por lo que el PRI no podrá conservar ese espacio. “El acuerdo que se dio de la vicepresidencia el año pasado era vigente para el periodo que se eligió que es de este año, no de los seis”, subrayó.



















