CIUDAD DE MEXICO.- En su último informe como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña Hernández afirmó que, pese al asedio, las calumnias y la desinformación, el máximo tribunal del país no cayó en confrontaciones y sostuvo con firmeza los pilares de la Constitución.
“No respondimos con estridencias, respondimos con sentencias. No apelamos nunca a la confrontación, apelamos a la razón, al diálogo y al derecho”, expresó durante la sesión solemne, marcada por ausencias notables: no asistieron los plenos del TEPJF, del Consejo de la Judicatura Federal, ni los presidentes de las Cámaras del Congreso.
Piña, quien encabezó la Corte por dos años y ocho meses, subrayó que la Judicatura trabajó sin descanso en condiciones de adversidad sin precedentes. En su balance, defendió la administración de los recursos públicos, al asegurar que fueron ejercidos con disciplina presupuestaria, transparencia y austeridad, lo que permitió generar ahorros anuales.
También destacó el proceso de transferencia de recursos materiales, humanos y financieros hacia los nuevos órganos creados por la reforma judicial de 2024, que entrará en vigor el 1 de septiembre de 2025. Precisó que el Pleno y la Comisión de Transición fueron informados en cinco momentos sobre los avances, concluyendo en agosto con un reporte integral.
Otro punto fue el levantamiento del primer inventario físico de bienes muebles de la SCJN, conciliado con la contabilidad institucional, lo que dará certeza en el proceso de transición. “Estas políticas demuestran el compromiso de esta administración con un actuar eficiente y con personal capacitado”, aseguró.
La ministra presidenta, cuyo periodo concluye con la salida anticipada de todos los ministros derivada de la reforma judicial, recordó que “hoy concluye una etapa, no la misión” y advirtió que el rumbo del país no puede depender del aplauso o del agravio, sino del trabajo conjunto para hacer realidad los bienes del proyecto nacional contenido en la Constitución.
En la sesión también intervinieron los presidentes de salas. Loretta Ortiz Ahfl parafraseó a Piña al señalar que “la historia se escribe con cada decisión que tomamos”, mientras que Javier Laynez Potisek resaltó que en su Sala solo quedarán 47 asuntos pendientes, de los cuales 36 corresponden a la ministra Lenia Batres Guadarrama, lo que generó un señalamiento directo.
El acto puso fin a una era de tres décadas iniciada con la reforma judicial de 1995, impulsada por Ernesto Zedillo, y abrió el camino a la primera gestión de jueces, magistrados y ministros electos por voto popular, que entrarán en funciones el próximo 1 de septiembre.
Entre los asistentes estuvieron los ex presidentes de la Corte Guillermo Ortiz Mayagoitia y Luis María Aguilar Morales, la ministra en retiro Margarita Luna Ramos y el ex ministro Eduardo Medina Mora, además de consejeros de la Judicatura Federal y representantes de la Asociación de Magistrados y Jueces de Distrito, que se opuso a la reforma judicial.



















