Este domingo, Morena dio inicio a las asambleas dominicales con las que busca instalar 71 mil 541 Comités Seccionales en todo el país, un proceso que, de acuerdo con la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde Luján, será “fundamental para consolidar el proyecto de transformación y democratizar la vida interna del partido”.
Sin embargo, un hecho llamó la atención entre la militancia: la ausencia total de Andy López Beltrán, hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, en los actos de organización, a pesar de que por su rol en la Secretaría de Organización debió estar al frente. Tal vacío confirma el distanciamiento que Alcalde mantiene frente a su figura, luego de buscar sacudirse su influencia dentro del partido.
A poco más de cuatro meses de que concluya el año, Morena tiene el reto de sumar dos millones de afiliados más para alcanzar la meta de diez millones de militantes, objetivo que, en un principio, se atribuía a López Beltrán. Hoy, ese avance es capitalizado por Alcalde, quien se fortalece políticamente sin competencia visible al interior del partido.
Con el respaldo de Claudia Sheinbaum y del grupo conocido como Los Puros y Duros, la dirigente de facto de Morena exhibe un control creciente de la estructura burocrática en los tres niveles de gobierno, mientras Andy atraviesa un periodo de repliegue tras el escándalo por sus vacaciones en Japón y sus intentos de justificar los gastos: “Viajé en aerolíneas comerciales y pagué 7 mil 500 pesos diarios en un hotel con desayuno incluido”, señaló en su defensa.
Para Alcalde, la apuesta está clara: “Con la fuerza de la militancia y la organización territorial, Morena arrasa”. En ese sentido, sostuvo que los comités permitirán que “la voz del pueblo se escuche fuerte desde comunidades, colonias y barrios en cada sección electoral del país”.
En esta pugna interna, el llamado “obradorismo de linaje” pierde terreno frente al “obradorismo de superioridad moral”, encarnado por el grupo de Alcalde que llevó a Claudia Sheinbaum a la Presidencia en 2024, imponiéndose no solo sobre la oposición, sino también sobre figuras internas como Adán Augusto López y Ricardo Monreal.



















