A pesar del reclamo en el sector de telecomunicaciones por realizar cambios en el espectro radioeléctrico, el equipo de transición del próximo gobierno no está considerando algún cambio, al menos en el mediano plazo, lo que seguirá favoreciendo el negocio de Carlos Slim.
Para la última senda del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el equipo hacendario desechó la propuesta del IFT por reducir los precios del espectro a los participantes, argumentando que los niveles que se manejan en el país superan ampliamente los parámetros internacionales.
La estrategia no cambiará con el nuevo gobierno y no se tiene previsto reducciones en el costo del espectro, afirmaron a LPO desde el equipo de transición de Claudia Sheinbaum enfocados en la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT).
Desde el sector estas señales se entienden, desde ya, como un guiño a Slim, quien a pesar de las medidas que instruyó el IFT antimonopólicas en el sector desde la entrada en vigor de la reforma de telecomunicaciones en 2014, mantiene la preponderancia en el sector.
Actualmente México cuenta con uno de los espectros más caros a nivel regional, casi del 50% por arriba que en otros países, lo que resulta una barrera para la entrada de nuevos operadores y que impide generarle competencia a América Móvil.
En este contexto, en 2023 el órgano regulador del sector envió a Hacienda una propuesta para la reducción de precios, en el marco de la ingeniería del presupuesto para 2024 y como ya se sabe, no fue contemplado finalmente.
La propuesta consistía en mantener el precio solo para Telcel, al ser considerado como preponderante y reducirlo para el resto de los participantes. La medida generó molestias en el entorno de Slim, que acusaron a Gabriel Contreras, ex titular del IFT y actual vicepresidente de Legal, Regulatorio y de Relaciones Externas de AT&T México, de generar presión en el regulador para impulsar esta propuesta.
En medio de esta discusión, analistas del sector coinciden en que los altos precios del espectro impide el avance del sector. Algunas repercusiones ya la han reflejado las acciones de algunos participantes, como el caso de Telefónica, que devolvió la totalidad de la concesión que tenía y después se sumó AT&T, que también devolvió parte del espectro.
Vale recordar que éste es crucial para el despliegue de tecnologías de telecomunicaciones como el 4G y el 5G. De momento, los planes del próximo gobierno se alinean con el saliente: crear una nueva empresa paraestatal con toda infraestructura y recursos satelitales de CFE TEIT, subsidiaria de CFE.



















