CUERNAVACA, MOR.- El ex diputado y ex dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Javier Estrada González denunció que vive una persecución para asesinarle como parte de una disputa familiar por una herencia que le dejó su padre y un tío, y llamó a la Fiscalía de Morelos a acelerar la detención de sus verdugos a quien -dijo- ya tiene ubicados.
A través de un comunicado, Estrada Gonzalez afirmó que debido a las amenazas que pesan en su contra, y que ya le llevó a sufrir un atentado armado en 2023 que le dejó en un hospital varios meses, al borde de la muerte, debe residir fuera de Morelos, en hoteles y en distintos espacios para dormir, siempre acompañado de seguridad personal, para evitar ser abatido.

Estrada Gonzalez forma parte de una familia que en la actualidad mantienen la actividad inmobiliaria que inició su abuelo a inicios del siglo pasado; hoy son dueños de extensas tierras en Cuernavaca que han convertido en fraccionamientos de lujo, pero siempre han sido cuestionados y señalados por la poco transparencia en la obtención de dichas tierras.
Ello les ha valido ser considerada la familia más rica del estado de Morelos.
El quejoso, quien ha ocupado por más de dos décadas la dirigencia estatal del PVEM del que ha sido también representante popular en el ámbito local y federal, aseguró que sus investigaciones privadas ya dieron con los responsables del atentado que estuvo a punto de costarle la vida en la colonia Lomas de Cortés.
«Fui puesto por mis hermanos y primas para que yo fuera asesinado, así como por algunos de mis colaboradores. Recibí 6 impactos de arma de fuego calibre 9 mm, cayendo inconsciente. Uno de ellos iba dirigido a mi cabeza, pero fue desviado por mi mano derecha, destrozándola y atravesándola, para después impactar en mi rostro; además, recibí 5 proyectiles más en la espalda y en la parte trasera de mi cuerpo».
En su comunicado pide la intervención de la Fiscalía de Morelos para detener a los responsables de las agresiones.
«El 01 de mayo de 2025 pudimos desarticular otro atentado contra un servidor y personal de seguridad, presionando así a la fiscalía. Uno de los vehículos de los escoltas se encuentra bajo resguardo de la Fiscalía de Morelos», según relató.
Finalmente afirmó que por la persecución que vive, «llevo 3 años desterrado de mi ciudad y de mi estado, sin poder vivir en mi hogar con mi familia, ni trabajar. Ellos recibían el 29% de la herencia que me corresponde y, a 12 años de la muerte de mi padre, sigo sin percibir la parte correspondiente de su última voluntad. Por lo cual, en este tiempo no he podido convivir con mis amistades y he tenido que vivir en distintos estados de la república, en hoteles y Airbnb, con personal de seguridad, para así evitar que me asesinen y logren su objetivo».



















