CUERNAVACA, MOR.- El Gobierno de Morelos rechazó las acusaciones de persecución política formuladas por Ulises Bravo Molina, hermano del ex gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, y aseguró que su vinculación a proceso deriva exclusivamente de una denuncia presentada por un particular, por lo que negó cualquier intervención en las decisiones del Poder Judicial.
En conferencia de prensa, el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Javier García Chávez, sostuvo que la administración encabezada por Margarita González Saravia no interviene en procesos judiciales ni utiliza las instituciones de procuración de justicia con fines políticos.
El funcionario calificó las declaraciones de Bravo Molina como una “cortina de humo” para desviar la atención del proceso penal que enfrenta por una denuncia de presunta violencia familiar promovida por su esposa, y sostuvo que corresponde únicamente a las autoridades ministeriales y judiciales valorar las pruebas y resolver conforme a derecho.
“El gobierno que preside la gobernadora Margarita González Saravia, por ética, por principios y por formación histórica, no mantiene persecuciones políticas ni politiza la justicia”, afirmó García Chávez, quien insistió en que el caso no fue iniciado por el Ejecutivo estatal, sino por una persona que acudió a denunciar presuntos hechos constitutivos de delito.
Las declaraciones del funcionario se produjeron después de que Ulises Bravo señalara al gobierno del estado estar detrás de la vinculación a proceso que el Poder Judicial enderezó en su contra.
Indicó que sus aseveraciones están basadas en versiones confirmadas de un Magistrado que le confirmó que tenía «recomendaciones» del gobierno del estado para vincularlo a proceso.


















