CIUDAD DE MÉXICO.- El debut de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo 2026 también se convirtió en un escenario de disputa política en la capital del país. Mientras diversas figuras de la oposición acudieron al Estadio Azteca para presenciar el partido inaugural, los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación optaron por seguir el encuentro en espacios públicos y festivales organizados en distintas alcaldías.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, observaron el encuentro entre México y Sudáfrica en el Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, luego de que las condiciones derivadas de las protestas de la CNTE impidieran realizar la actividad prevista en el Zócalo capitalino.
De manera paralela, alcaldes, alcaldesas y funcionarios del gobierno capitalino se desplegaron en distintas demarcaciones donde fueron instaladas pantallas y festivales para seguir el arranque del Mundial. La estrategia buscó acercar la experiencia mundialista a colonias y barrios sin necesidad de acudir al estadio.
Desde el oficialismo se presentó esta decisión como una muestra de austeridad y cercanía con la ciudadanía, en contraste con los elevados costos de los boletos para ingresar al Estadio Azteca. Además, forma parte de la estrategia del gobierno capitalino para extender las actividades vinculadas al Mundial mediante eventos deportivos, culturales y recreativos en diferentes zonas de la ciudad.
El contraste político se hizo visible con la presencia en el estadio de personajes de oposición como Samuel García Sepúlveda, Pablo Lemus Navarro, Santiago Taboada Cortina, Alessandra Rojo de la Vega y Alejandro Moreno Cárdenas.
La narrativa fue reforzada por declaraciones previas de Sheinbaum, quien había explicado que no asistiría al partido inaugural por el costo de los boletos y que prefería ver el encuentro junto a la población.
Tras la victoria de México y el desarrollo sin incidentes mayores de la jornada inaugural, integrantes de Morena y gobiernos afines utilizaron el contraste entre quienes acudieron al estadio y quienes permanecieron en actos públicos como parte de la disputa política rumbo a los procesos electorales de 2027.



















