David Monroy
Ya con Enrique Peña Nieto, Rosario Robles se había corrido hacia lo que el partido que encabezó (el PRD) había jurado combatir: el PRI.
No solo se corrió a la campaña de EPN, sino que también se sumó a su gabinete, desde donde se perfiló la Estafa Maestra y otra serie de fraudes y latrocinios donde fueron afectados los propios trabajadores.
Ahora Robles cruza la línea y de plano se le suma al PRI en el peor momento de su historia, encabezado también por el peor representante de ese partido en su historia (que no es corta), el impresentable Alejandro Moreno.
No sé si a Rosario Robles le quedaba algo por cuidar o defender, y tampoco sé si al PRI le quede algo para ofrecerle a México. Pero ambos se hundirán mutuamente en esta estrategia.
Duelo de extraviados.
Pobres priistas (los pocos que aún quedan), lo que tienen que ver y soportar.
@PRI_Nacional @alitomorenoc @PRIMorelosOfi
Foto: W Radio



















