La propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó la noche de este martes en comisiones de la Cámara de Diputados, aunque enfrenta un escenario adverso en el pleno ante la falta de respaldo del PVEM y del PT.
Con 45 votos de Morena a favor y 39 en contra de PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, Partido Verde y Partido del Trabajo, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política Electoral aprobaron el dictamen que plantea modificar once artículos de la Constitución.
El proyecto fue avalado en un proceso acelerado y tras una discusión que se prolongó poco más de una hora. Luego de su aprobación, el documento fue turnado a la Mesa Directiva del Palacio Legislativo de San Lázaro para ser discutido y votado en el pleno este miércoles.
Sin embargo, el escenario legislativo apunta a que la iniciativa podría no alcanzar la mayoría calificada de dos terceras partes requerida para reformas constitucionales. La postura en contra anunciada por el Partido Verde y el Partido del Trabajo complica la posibilidad de reunir los votos necesarios.
Durante la sesión de comisiones, ambos partidos confirmaron públicamente su rechazo al dictamen.
El diputado Ricardo Astudillo, al hablar en representación del PVEM, señaló que aunque su bancada coincide con varios elementos de la propuesta, consideran que el proyecto aún puede fortalecerse para garantizar mejores condiciones de equidad en la competencia electoral.
Indicó que su posición se basa en una postura institucional y en la idea de que las reformas electorales pueden perfeccionarse mediante el diálogo político.
Por su parte, el legislador Pedro Vázquez, del PT, afirmó que su partido ha sido objeto de críticas en días recientes por mantener una postura distinta frente a la reforma.
Señaló que la posición del Partido del Trabajo no responde a intereses de privilegio, sino a la defensa de espacios para las minorías políticas y para voces con menor representación.
Vázquez agregó que su grupo parlamentario decidió apartarse del dictamen al considerar que aún existen posibilidades de discusión dentro del movimiento político que respalda al actual gobierno federal.
La iniciativa presentada por el Ejecutivo federal plantea cambios en la integración del Congreso de la Unión.
Entre las modificaciones propuestas se encuentra reducir el Senado de la República a 96 integrantes, lo que implicaría eliminar los 32 escaños asignados mediante el principio de representación proporcional.
En el caso de la Cámara de Diputados, se mantendría el número total de 500 legisladores. No obstante, la propuesta establece que los 200 diputados de representación proporcional sean electos mediante voto directo de la ciudadanía y no a través de listas definidas por las dirigencias partidistas.
En la exposición de motivos del proyecto, el Ejecutivo federal plantea que la democracia no solo debe entenderse como un sistema de gobierno, sino como un principio estructural del Estado basado en la soberanía popular.
El documento señala además que la reforma busca responder a críticas sobre la designación de legisladores plurinominales mediante decisiones internas de los partidos, sin participación directa de la militancia o del electorado.
La discusión y votación en el pleno de la Cámara de Diputados está prevista para este miércoles, donde se definirá si la iniciativa logra reunir el respaldo necesario para avanzar en el proceso legislativo o si queda descartada por falta de mayoría constitucional.



















