La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la salida de Marx Arriaga, responsable del área de libros de texto en la Secretaría de Educación Pública (SEP), se originó principalmente por diferencias en torno a posibles modificaciones en los contenidos, aunque manifestó que no estuvo de acuerdo con la forma en que se dio su notificación.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que los libros de texto “son perfectibles” y rechazó versiones que apuntaban a su eventual desaparición. Afirmó que el gobierno mantiene su respaldo a la Nueva Escuela Mexicana y a los materiales educativos desarrollados en ese marco.
Sheinbaum explicó que existen planteamientos de docentes para incorporar guías complementarias a los libros, bajo el principio de libertad de cátedra. También mencionó que se impulsó la inclusión de contenidos que visibilicen la participación de mujeres a lo largo de la historia.
Sobre el desacuerdo, detalló que Arriaga no compartía la posibilidad de introducir cambios en los materiales, lo que generó un primer desencuentro. Indicó que se le propusieron distintas alternativas, entre ellas un consulado, en reconocimiento a su trabajo. “Los libros de texto no son patrimonio de una persona”, expresó.
La explicación se da en un contexto en el que han circulado versiones sobre otras razones relacionadas con su salida, entre ellas supuestos vínculos con el empresario Alex Saab, asociado con el gobierno venezolano, lo que habría generado incomodidad en el entorno político actual.
En medio de la controversia, la presidenta reiteró que no coincidió con la manera en que se informó al funcionario sobre su separación del cargo, sin ofrecer mayores detalles sobre la situación actual del caso o el futuro profesional de Arriaga.








