CIUDAD DE MEXICO.- Las tensiones internas en Morena volvieron a aflorar luego del llamado de atención público de la presidenta Claudia Sheinbaum, un episodio que encendió alertas en la dirigencia partidista y reactivó el debate sobre la política de “puertas abiertas” que ha caracterizado al movimiento desde sus orígenes.
Durante el segundo encuentro ordinario del Consejo Consultivo Nacional de Morena, integrantes de este órgano manifestaron su preocupación por el costo político que, a su juicio, ha implicado la incorporación de perfiles provenientes de otros partidos, incluso de fuerzas opositoras, así como la proliferación de corrientes internas que buscan consolidar espacios de poder propios.
En ese encuentro, figuras como Héctor Díaz-Polanco, Paco Ignacio Taibo II, Jesusa Rodríguez, Gabriel García, Paloma Sainz y Armando Bartra expresaron su inconformidad por lo que consideran una factura creciente para el partido, derivada de una estrategia aliancista que fue clave para los triunfos electorales de 2018 y 2024, pero que hoy es objeto de cuestionamientos.
El tema cobró mayor relevancia en medio del escándalo generado por la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, acusado de presuntos esquemas de extorsión a empresas tequileras y de vínculos con una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación. Este caso, de acuerdo con fuentes internas, aceleró las discusiones sobre la necesidad de aplicar filtros más estrictos en la selección de candidaturas.
Información difundida desde el Consejo Nacional de Morena, presidido por el gobernador Alfonso Durazo, señala que rumbo a la elección intermedia de 2027 se prevé validar únicamente perfiles que, además de cumplir con los requisitos legales, no cuenten con sanciones ni antecedentes penales. Para el Consejo Consultivo, este criterio deberá definirse en las próximas semanas.
Ese giro interno fue interpretado como una consecuencia directa del mensaje lanzado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita a San Quintín, cuando llamó públicamente a legisladores federales, senadores, alcaldes y diputados locales de Morena a reforzar su trabajo territorial y su cercanía con la ciudadanía, en un mensaje que fue leído como una advertencia hacia prácticas alejadas de la base social del movimiento.
Al término del encuentro partidista, el senador veracruzano Manuel Huerta subrayó la necesidad de fortalecer la afiliación y la organización de los comités seccionales, luego de confirmarse que Morena cuenta actualmente con alrededor de 11 millones de militantes. En ese contexto, reconoció que el partido enfrenta tensiones internas, pero insistió en que el reto es mantener la cohesión y el trabajo de base.



















