El senador Adán Augusto López Hernández atraviesa una crisis política que ha generado malestar entre sus compañeros de bancada, tras los diversos escándalos que lo han rodeado en las últimas semanas. En el Senado, ya se preparan movimientos internos para promover su destitución como coordinador del grupo parlamentario.
Fuentes legislativas confirmaron que se ha formado un bloque de al menos veinte senadores dispuestos a votar su salida. Entre los principales impulsores de esta estrategia se encuentran los legisladores Higinio Martínez y Francisco Chíguil, quienes comenzaron a delinear las rutas numéricas para concretar la remoción del tabasqueño.
El origen de la inconformidad estaría relacionado con la política interna que Adán Augusto impuso en la bancada. Su decisión de restringir gastos operativos, eliminar expendios de café y galletas, y exigir que los eventos institucionales se financien con recursos personales, provocó descontento, especialmente entre quienes formaron parte del grupo cercano a Ricardo Monreal durante la pasada Legislatura.
Además de los senadores mencionados, Ana Lilia Herrera y María Guadalupe Chavira también realizan consultas con sus pares para evaluar la posibilidad de convocar una votación que ponga fin a la coordinación de López Hernández. En algún momento se contempló sumar al diputado Ignacio Mier, sin embargo, la reciente presencia del tabasqueño en su informe político desactivó temporalmente esa idea.
Mientras tanto, Andrea Chávez, una de las principales aliadas del coordinador, intentó mostrar músculo político al convocar una cena por el cumpleaños de Adán Augusto; sin embargo, apenas una docena de legisladores acudieron, cifra que rápidamente fue conocida en Palacio Nacional.
Una figura clave en medio de esta disputa es el senador Alejandro Esquer, quien continúa respaldando a Adán Augusto y ha evitado tomar distancia. Legisladores relataron que cada vez que alguien acude a Esquer para expresar su inconformidad con el coordinador, poco después recibe una invitación directa del exsecretario de Gobernación para conversar, en un intento por contener el descontento.
El clima en la bancada oficialista es de tensión y cálculo político. Las conversaciones para definir el futuro de la coordinación avanzan en voz baja, pero con la certeza de que la crisis de Adán Augusto ya escaló a niveles difíciles de revertir.



















