CIUDAD DE MEXICO (LPO).- En su informe de cien días de Gobierno ante un Zócalo capitalino lleno, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un contundente mensaje sobre el gobierno de Donald Trump que está a días de entrar: «Mantendremos el diálogo», prometió.
Fue hacia el final de su discurso de este domingo, que duró alrededor de una hora, que la mandataria dedicó algunas líneas a este «relevante tema»; ahí, subrayó que el T-MEC ha resultado beneficioso para las tres naciones y que significa la «única opción para enfrentar con éxito la competencia que significa el avance económico y comercial de países asiáticos».
La presidenta también resaltó la propuesta de la 4T de integrar a toda la región de manera económica y social, para así volverla la región más importante del mundo sin exclusiones.
«Por eso estoy convencida que la relación entre México y Estados Unidos será buena y de respeto y que prevalecerá el dialogo. Nuestra visión es el humanismo mexicano, la fraternidad entre los pueblos y las naciones. Eso sí, siempre tendremos la frente en alto. México es un país libre independiente y soberano y cómo lo he dicho: Nos coordinamos, colaboramos, pero nunca nos subordinamos», lanzó enérgica.
El discurso de Sheinbaum no solo estuvo enfocado en defender el proyecto de la 4T, hacer un recuento de las reformas aprobadas, avances económicos y las propuestas para reforzar los programas sociales, también respondió a algunas de las críticas más puntuales a este gobierno.
Por ejemplo, defendió las reformas constitucionales, defendió la estrategia de seguridad, garantizó la generación de energía eléctrica y el abasto de agua, así como un adelanto del Plan México que se presentará mañana, que implica un programa de inversiones de largo plazo, en el marco del nearshoring.
«Nosotros somos demócratas»
Uno de los temas que defendió fue la reforma al Poder Judicial, acaso uno de los más controvertidos al inicio de su gobierno. «Que no haya dudas, el Poder Judicial será autónomo. Si el objetivo hubiera sido que la presidenta controlara la Suprema Corte, hubiéramos hecho una reforma al estilo Zedillo».
En ese sentido, dijo que consideró que el próximo 1 de junio quedará grabado en la historia de México, «porque por primera vez se elegirá democráticamente. Sí, democráticamente, a jueces, juezas, magistrados, magistradas, ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación».
El énfasis de la presidenta ocurre de cara a la ola de cuestionamientos hacia esta iniciativa, como la que lanzó el expresidente Ernesto Zedillo, quien afirma que con este cambio el gobierno está «matando la democracia».
«Nosotros somos demócratas y lo que queremos es que se termine la corrupción en el Poder Judicial», dijo en réplica a todas estas críticas.
Otro tema que refirió fue el de seguridad, asegurando avances con una reducción de homicidios dolosos en lo que va de su administración del 16%, de 20% en arma de fuego y 5% los robos con violencia.
«Algunos quisieran que fracasáramos, se van a quedar con las ganas, la estrategia de seguridad va a funcionar porque hay humanismo, dedicación y honestidad», dijo.



















