CUERNAVACA, MOR.- Tras el ataque armado registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán, el gobierno federal ordenó el reforzamiento inmediato de la seguridad en sitios turísticos y patrimoniales del país, luego de un hecho considerado inédito por su magnitud y por el lugar donde ocurrió.
La reacción de las autoridades federales se dio luego de que un hombre armado disparara contra visitantes en las inmediaciones de la Pirámide de la Luna, lo que dejó como saldo al menos dos personas muertas —entre ellas una mujer canadiense— y varios lesionados, algunos por impactos de bala y otros por caídas durante la huida.
De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la respuesta del Estado fue inmediata, ya que elementos de la Guardia Nacional desplegados en la zona actuaron con rapidez para ubicar y neutralizar al agresor, quien fue herido durante la intervención y posteriormente se quitó la vida al verse rodeado.
El funcionario subrayó que la actuación de las fuerzas federales evitó que el atacante continuara disparando contra turistas y personal en el sitio, lo que permitió contener la amenaza y reducir el número de víctimas en uno de los espacios turísticos más visitados del país.
Ante estos hechos, y por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ordenó el fortalecimiento de las medidas de seguridad en zonas arqueológicas y destinos turísticos, lo que incluye mayor presencia de la Guardia Nacional, revisiones preventivas más estrictas, controles de acceso y el reforzamiento de los sistemas de videovigilancia.
Además, se anunció la ampliación del patrullaje físico y cibernético en estos espacios, en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia, con el objetivo de identificar riesgos y prevenir posibles ataques, en tanto que autoridades federales y del Estado de México mantienen activados los protocolos de atención a víctimas y seguimiento a las investigaciones.



















