CIUDAD DE MÉXICO.- La jornada de este miércoles en el Mundial 2026 terminó de acomodar una parte clave del cuadro de eliminación directa: Inglaterra venció 2-1 a República Democrática del Congo y se convirtió en el próximo rival de México en los octavos de final, en un cruce que llevará a la Selección Nacional a enfrentar a uno de los candidatos europeos en el Estadio Ciudad de México.
El triunfo inglés no fue cómodo. El equipo africano se adelantó en el marcador y obligó a Inglaterra a remar contra la presión, hasta que la reacción llegó en el segundo tiempo para sellar una remontada que, además de darle vida en el torneo, lo colocó frente a México en la siguiente ronda.
En la misma jornada, Bélgica protagonizó una de las remontadas más dramáticas de la fase de eliminación directa al imponerse 3-2 a Senegal, luego de estar abajo en el marcador y llevar la definición hasta tiempos extra. El resultado dejó fuera a una selección senegalesa que había tenido el boleto en la mano durante buena parte del partido.
Estados Unidos, uno de los países anfitriones, también avanzó tras vencer 2-0 a Bosnia y Herzegovina, en un partido que resolvió pese a quedarse con un jugador menos. Con ese resultado, el conjunto estadounidense confirmó su pase a octavos y mantuvo presencia de los anfitriones en la parte decisiva del torneo.
La jornada también dejó un mensaje para México: el margen de error se reduce. Después de vencer 2-0 a Ecuador, el equipo mexicano llegará al duelo contra Inglaterra con impulso anímico, pero frente a un rival con mayor experiencia internacional y capacidad para resolver partidos aun cuando no domina con claridad.
El cruce México-Inglaterra se perfila como uno de los partidos centrales de la siguiente ronda, no sólo por el peso deportivo de ambos equipos, sino por el escenario: la Selección Mexicana volverá a jugar una eliminación directa en casa, con la obligación de sostener el rendimiento mostrado ante Ecuador y convertir la localía en una ventaja real.
Con los resultados del día, el Mundial entró de lleno en su etapa más exigente: cada jornada deja eliminados, confirma candidatos y abre caminos distintos hacia los cuartos de final. Para México, la ruta ya no permite cálculos largos: el siguiente obstáculo se llama Inglaterra.



















