CIUDAD DE MÉXICO.- La Selección Mexicana no sólo derrotó 2-0 a Ecuador para avanzar a los octavos de final del Mundial 2026; también puso fin a una sequía de cuatro décadas sin ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo, en una noche que devolvió la ilusión a una afición que llenó el Estadio Azteca pese al retraso de una hora provocado por una tormenta eléctrica.
Los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez en la primera mitad marcaron el rumbo de un encuentro en el que el equipo de Javier Aguirre golpeó temprano y administró la ventaja con orden, incluso cuando Ecuador monopolizó la posesión del balón durante buena parte del complemento.
El Tri volvió a mostrar una defensa sólida y neutralizó prácticamente todas las opciones de peligro de los sudamericanos. Uno de los momentos más significativos de la noche fue la actuación del juvenil Gilberto Mora.
Con apenas 17 años respondió en un escenario de máxima presión y abandonó el terreno de juego entre una ovación de los más de 80 mil aficionados que acudieron al Azteca, consolidándose como una de las revelaciones del torneo.
El cierre del encuentro reflejó la frustración ecuatoriana. En tiempo agregado, el defensor Piero Hincapié fue expulsado tras un altercado con Santiago Giménez, dejando a su selección con diez hombres en los minutos finales de un partido que México tuvo bajo control desde la primera mitad.
Con la victoria, México se instaló entre los 16 mejores equipos del Mundial y enfrentará en octavos de final al ganador del duelo entre Inglaterra y República Democrática del Congo. El conjunto nacional llegará a esa cita con cuatro victorias consecutivas en el torneo y sin recibir un solo gol, números que alimentan la expectativa de romper otra barrera histórica en la competencia.



















