El intento fallido de arrestar a Javier Corral en la Ciudad de México se volvió rápidamente un motivo de alivio en el entorno de Claudia Sheinbaum: los hechos validaron la decisión de no haberlo integrado al futuro gabinete.
Fuentes del equipo de transición de Sheinbaum compartieron con LPO el sentimiento de alivio. Para estas horas hay coincidencia en que fue acertado no sumarlo al gobierno y será mejor esperar que asuma un curul como senador, «ahí nos hace menos daño», afirman.
Como relató LPO previo al proceso electoral y en el intenso acomodo que ya se perfilaba sobre el equipo de Claudia Sheinbaum se evaluaba dar una posición relevante al exgobernador de Chihuahua que renunció al PAN en noviembre del año pasado.
Para Corral aspiraba a desembarcar en la Secretaría de la Función Pública, pero esta posición finalmente la ganó Raque Buenrostro. También fue parte de la mesa de transparencia durante el proceso de la campaña electoral de la ahora presidenta electa.
Estas posiciones eran evaluadas con preocupación para un sector del entorno de Sheinbaum por las acusaciones que cargaba el ex mandatario local, sumado al hecho de que quince exintegrantes de su gobierno están presos por casos de supuesta corrupción.
Uno de los opositores al posicionamiento del ex panista a este tipo de cargos fue Arturo Zaldívar, que advertía que sería problemático para el próximo gobierno. Por un lado, anticipaba que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, avanzaría en breve contra su antecesor por expedientes de presunta corrupción que bastarían para encarcelarlo. Un escenario que finalmente se materializó ayer.
Por otro lado, y más allá del entramado político en Chihuahua, el expresidente de la Corte también alertaba sobre los antecedentes de Corral como opositor de López Obrador y que pudiera tomar acciones contra algunos perfiles del actual gobierno.
López Obrador, esta mañana, se refirió al intento de detención contra Corral y aseguró que se trataba de una venganza en donde Campos y el exgobernador César Duarte estaban unidos. Aseguró que no hubo un proceso legal con las autoridades de la Ciudad de México, con lo que respaldó la postura del fiscal capitalino, Ulises Lara, quien negó que hubiera salido «al rescate de Corral» y aseguró que la detención habría sido ilegal.



















