La dirigencia nacional de Morena fortaleció la posición interna de Ariadna Montiel luego de que designara a Manuel Jesús Zavala Salazar como nuevo secretario de Organización, en sustitución de Andrés Manuel López Beltrán, quien dejó el cargo para buscar una diputación federal por Tabasco.
La Secretaría de Organización es considerada una de las áreas estratégicas dentro del partido, ya que coordina la estructura territorial y el padrón de militantes. Entre sus responsabilidades también se encuentra el seguimiento al proceso de afiliación que, durante la gestión de López Beltrán, alcanzó más de 12 millones de registros.
El nombramiento de Zavala representa un movimiento relevante para la presidenta nacional de Morena, debido a la cercanía política que mantiene con él. Además, el nuevo secretario de Organización se incorporó formalmente a la Comisión Nacional de Elecciones junto con el secretario de Finanzas, Óscar del Cueto, lo que amplía la presencia del grupo cercano a Montiel en los espacios donde se definirán las candidaturas para los próximos comicios.
Con estos cambios, la dirigente partidista suma influencia en tres áreas clave: la operación territorial, las finanzas y los procesos internos de selección de candidatos, en vísperas de la apertura de convocatorias para renovar 17 gubernaturas el próximo año.
En paralelo, Montiel ha encabezado encuentros con aspirantes y liderazgos estatales para buscar acuerdos internos y reducir tensiones rumbo a la definición de candidaturas. Entre ellos destacó una reunión con actores políticos de Guerrero para revisar el escenario electoral en esa entidad.
Los movimientos ocurren en un contexto en el que Morena busca reorganizarse tras resultados adversos en procesos locales recientes, mientras se prepara para una de las contiendas estatales más amplias del próximo ciclo electoral y para mantener su predominio político durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.



















