El canciller Juan Ramón de la Fuente sostuvo este domingo 11 de enero una llamada con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para revisar cómo apuntalar la coordinación bilateral contra el tráfico de fentanilo y de armas.
El primer reporte público sobre la conversación vino del Departamento de Estado, que difundió un breve comunicado con el enfoque en la necesidad de “reforzar la cooperación” para desmantelar lo que calificó como “redes narcoterroristas” violentas en México, además de frenar el trasiego de fentanilo y armamento. En ese mismo texto, Rubio reiteró el compromiso de Washington en la lucha contra el “narcoterrorismo” y subrayó la exigencia de resultados medibles para proteger a Estados Unidos y, en su narrativa, al hemisferio.
Horas después, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el contacto se realizó por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum y que el seguimiento se enmarca en el Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley. En la postura mexicana se remarcó que el trabajo conjunto debe sostenerse bajo principios de respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración coordinada “sin subordinación”.





















